AUNQUE LA MONA SE VISTA DE SEDA, MONA SE QUEDA
l pasado 5 de enero recorría las calles de Híspalis la tradicional Cabalgata de los Reyes Magos que organiza el Ateneo. Encarnaba al Rey Baltasar el señor Benavente, que no tuvo otra ocurrencia que intentar convertir un día tan especial para todos los niños, en el acto que cerraba el centenario del club que preside, apropiándose de lo que no es suyo para su vanagloria.
Varias cosas nos llamaron la atención:
1) Después de que ganara el Betis la Copa de 2005, ¿no habíamos quedado en que ahora estábamos en la temporada del centenario? Eso es al menos lo que nos hicieron creer, aunque se han dicho tantas cosas... El caso es que ahora ya no estamos en la temporada del centenario, sino que el 2005 fue el año del centenario (permitan que me ría un poco antes de seguir escribiendo) No se entiende entonces que Benavente echara el telón a los fastos centenarios con la Cabalgata.
No obstante, nadie le quita la ilusión a Benavente por haber vivido, aunque fuera por un momento jarto de betún en su trono, lo que debió sentir el beticismo en aquella cabalgata triunfal por las calles de la ciudad con la Copa del REY BALTASAR. Y aunque el autobús del Betis no necesitara trono, llevaba dentro el mejor regalo que se pueda hacer.
2) ¿No le han dicho a Benavente que la Cabalgata es de TODOS los niños? Qué decepción se habrán llevado los pequeños este año... Al menos a Benavente le sirvió para darse cuenta del gran afecto que le tiene una buena parte de la ciudad mientras repartía los caramelos, y lo pudo sentir muy de cerca... Y es que dice el refrán que "donde las dan, las toman". Nunca un refrán tuvo tanta razón, y el Rey Baltasar acabó negro...
3) Y por último, la anécdota de la Cabalgata estuvo en la carroza del Rey Baltasar. Arte el que tuvo un operario de la organización poniendo un escudo del Betis en uno de los laterales. Y a Carretero que no le echen esta vez la culpa...
En definitiva, que aunque la mona se vista de seda, pues mona se queda.
